A ver, para los amantes del arte
por arte, acá hay un tema interesante e importante: El arte es un medio. No se
me vengan encima, no niego que en muchos casos también sea (o se ha querido que
sea) un fin en sí mismo. Pero creo el arte, es un medio para transmitir,
criticar, expresar, etc. Unos lo comparan con un lenguaje, algo así como el
lenguaje universal del fútbol o similar. Un muchacho de Bangladesh puede llorar
con composiciones de Phillip Glass tanto como usted, querido lector.
Hay una gran cantidad de medios e
infinitos contenidos posibles para transmitir. Sin embargo, como se discutió
ayer en una charla/conversatorio/conferencia sobre ¿qué tiene lugar en el arte
hoy?, considero que es muy cierto lo que se señaló: Hay medios que tienen un
cliché. Es cierto que en cada medio hay una tradición detrás y en este caso me
interesa recalcar el de la pintura. Hace ya unos meses había reflexionado un
poco sobre el tema junto con Carlos Andrés Ortega, sobre si se puede hablar de la muerte de la pintura como medio. Por esto, intercalaré fragmentos de mis escritos de ese
entonces para ver cómo ha cambiado mi concepción del mismo tema.
…
El arte vivo es el que está en
constante cambio, como una lengua viva frente a una lengua muerta. Hablemos de
la pintura: ésta no ha muerto como medio, ya que siempre va a ser un medio de
expresar un sinfín de cosas nuevas. Sin embargo, ya no conforma un metarrelato,
como señala Arthur Danto.
…
Creo lo mismo en cierto sentido, ahora estudio
griego en la facultad de filosofía y siempre repito: me gusta ese
idioma, pero es una lengua muerta: me ayudará a leer los textos de los grandes
filósofos griegos, pero nadie me entenderá ni fu ni fa si es que decido visitar
Grecia. Podría comunicarme con alguien solo si es que decido jugar la ouija a
ver si con suerte me comunico con Aristóteles. Sin embargo, volviendo al tema,
es una lengua muerta; muy hermosa pero muerta. Podemos seguir usándola para comunicarnos, pero ¿podrá volverse creativa? ¿explorar sus posibilidades expresivas? Creo que no, porque ya no se habla como sí se habla el castellano, por ejemplo, en donde espontáneamente se van creado nuevos peruanismos constantemente y cada jerga, palabra, frase, lo que sea, nueva, es muestra de que el castellano está vivo. Que hablemos griego antiguo 5 gatos no la revivirá, no la hará estar viva, sin embargo, que la estudiemos nos hace saber que existe, así como una piedra o un hueso de dinosaurio, existe, pero ¿es?
Ahora, volvamos al tema: La pintura es hermosa, pero ¿aún es? ¿está
muerta? ¿Cuándo un medio está muerto? Esta es una sugerencia, una curiosidad, así que por favor que no se malinterprete como si estuviese diciendo que la pintura está muerta o debe morir, ya que no creo eso, sino que creo que está en standby, se ha estancado y espero que no sea así por mucho tiempo. El querido amigo Muente me preguntó cuando leyó esto por primera vez: ¿La pintura ha estado muerta antes? Muy buena pregunta, y creo que ni estuvo muerta antes ni está muerta muerta ahora, sino que está desgastada, en standby, sin nuevas propuestas que haga que vuelva a ser una de las principales cosas que se te viene a la cabeza cuando alguien dice la palabra arte.
Cuando algo vive es cuando
propone cosas nuevas, o al menos interesantes (lo cual creo que va de la mano),
cuando la gente lo frecuenta, lo busca y el medio busca a la gente, cuando hay
comunicación, interés y originalidad. ¿Originalidad en la forma, técnica,
materiales, concepto, colores, bla bla bla? Sí, todos valen. Lo que interesa es
que haya una propuesta interesante para alguien.
La pintura ha estado siempre
asociada dos ideas: la representación mimética y la subjetividad del artista
(discursos que tienen como sus paradigmas a Giorgio Vasari y a Clement
Greenberg). Pero ¿y ahora qué? Se sigue dando vuelta sobre ellos: Exposiciones
donde la gente pinta flores, jardines, ciudades, cielos o, salpica pintura en
el lienzo. Son pinturas bonitas, pero solo algunas realmente tienen una nueva propuesta,
marcan al espectador.
Acabo de pensar en las figuritas
de un álbum...
Al menos en los peruanos, la experiencia de coleccionar un álbum
es la siguiente: O te tocan figuritas repetidas, o te tocan figuritas que no
tenías pero que son las convencionales, a las que estás acostumbrado, o, te
tocan las figuritas especiales de la página del centro.
ESAS. Esas son las que buscas.
Esas pueden ser las que buscas por dos cosas:
a) Por
su forma: o brillan, o tienen formas que no son rectangulares, o son tercera
dimensión, etc.
b b) Por
su contenido: o son los futbolistas más bacanes de todos, o son los pokemones
más valiosos, o lo que sea.
Creo que esto es un ejemplo que retrata más o menos lo que
quiero mostrar. Hay obras que se repiten, que no son interesantes, que no son
nada nuevo, que te son indiferentes. Hay otras, que son buenas, interesantes,
provocan emociones, sin embargo, sigues buscando más, algo realmente memorable,
que tal vez no te guste a primera vista, pero que te haga dar vueltas en la
cabeza, algo que no entiendas pero que te intrigue demasiado, algo que
consideres realmente interesante, nuevo en tu experiencia con ese objeto. Esa
es una propuesta interesante, según yo lo considero, son las figuritas
limitadas, que uno ve pocas veces, pero que uno quiere, que son lo más valioso,
memorable e interesante de tu álbum de figuritas Panini.
Antes escribí…
La pintura ya ha sido explorada (y explotada) como medio:
ya sea escondiéndose para revelar el contenido (como en una representación figurativa
realista, por ejemplo) y, posteriormente, revelándose para reivindicar sus
posibilidades de no ser un mero medio, sino más bien un mensaje (como diría Mc
Luchan, o como considero que se da en mucha de la pintura del siglo XX)
…
Yves Klein, IKB 191
1962.
Ahora creo algo distinto. Estoy de acuerdo con que la
pintura ya ha sido explorada como medio, pero creo que (aunque no lo he sentido
mucho, tal vez porque no estoy muy informada de lo que pasa en las grandes
exposiciones de pintura en el mundo) aún puede encontrarse nuevas posibilidades
expresivas. Y espero eso también, ya que me gusta pintar, a muchos nos gusta
pintar, muchos pintamos pero… ¿Qué algo exista significa que algo sea? (esto me
hace recordar a la distinción en San Agustín entre existir, ser y pensar y me
da ganas de hacer un paralelo jalado de los pelos pensando en que …
Si estos tres verboides se implican el uno en el anterior,
entonces la pintura empezó existiendo, siendo un instrumento para de comunicación
y registro social, mítico, para evangelizar, siendo encargada por los mecenas, etc.
Luego la pintura empezó a no solo existir, sino a ser, a tomar protagonismo, al
igual que el artista, a ser por sí misma, independizarse y a pensarse en el
artista como genio. En el arte del siglo XX, en las vanguardias, el arte no
solo existía y era sino que empezó a pensar, ya que se volvió autoreflexivo y
filosófico. Los manifiestos según Danto eran la declamación de una verdad artística
para ese grupo determinado de personas, y a lo largo del siglo XX se dio un
cuestionamiento al arte del pasado y una búsqueda filosófica sobre el arte en
sí mismo.
Pintura rupestre
Arte paleocristiano
Miguel Ángel, La creación de Adán
1511
Kazimir Malévich, Cuadrado blanco sobre fondo blanco
1917
Jackson Pollock, Autumn Rhythm (No. 30)
1957
¿Ahora qué?
Creo que la pintura se ha estancado y sigue en la "tradición de la vanguardia".
Antes lo primero que las personas entendían por arte era pintura (lo cual tampoco es del todo bueno, ya que la música, literatura, teatro, etc. son arte también), sin embargo, considero que actualmente otros medios nuevos de hacer arte han cobrado más protagonismo e ineterés, lo cual es bueno, pero que grita con urgencia a la pintura volver a manifestarse. Artistas como Hopper pintan escenas de ciudades de forma mimética, mientras que
la mayoría de los contemporáneos prefiere expresar su subjetividad a través de
los trazos libres. Ahora, la pintura existe, pero… ¿es y piensa? Considero que
el hecho que se siga haciendo pintura muestra que es un medio maravilloso para
transmitir nuevas cosas. No se está diciendo que no se permita más la
exploración de las posibilidades expresivas de tanto la forma como el
contenido, sino que da la impresión de que las vanguardias ya plantearon esa
pregunta y que nuevos experimentos así con el fin de indagar por la autoconsciencia
y la esencia del arte solo se atascan más en la paradoja de la “tradición de la
vanguardia” en la que estamos, donde la innovación y se convierte en un valor
reciclados y por lo tanto obsoleto. La pintura existe y existirá, sin embargo,
urge una respuesta de ¿hacia dónde va, hacia dónde se dirige, qué propone? Y no
una respuesta cargada de argumentos (porque esas solo se darán en el futuro cuando críticos de arte categorizen el arte atual bajo un concepto nuevo y puedan describir todas sus características); sino que se dé libremente a través del
tiempo y argumente a través de obras que permitan que la pintura se renueve y que por el contrario, no la desconecten, pues por ahora parece que está en
estado vegetativo.
Hopper, Nightawks
1942





